Intervención Junta Accionistas Banco Santander 2014 (Maria de Lluc Bargur)


Junta de Accionistas del Banco Santander, Santander, 28 de marzo de 2014

Buenas tardes Sr. Presidente, miembros del Consejo de Administración, señoras y señores accionistas. Mi nombre es Maria de Lluc Bagur y vengo a hablarles en nombre de la Campaña Banco Santander sin armas, promovida por el Centro Delàs de Estudios por la Paz de Justícia i Pau, la ONG Setem, el Observatorio de la Deuda en la Globalización (ODG) y el Colectivo RETS (Respuestas a las Empresas Transnacionales).

Les hablo en representación de 122.593 acciones, cedidas a la campaña por accionistas que de este modo quieren mostrar su desacuerdo con las inversiones controvertidas del Banco Santander, así como exigir el abandono total de esta irresponsable y poco ética manera de generar beneficios económicos.


Un año más, nos vemos en el deber de intervenir ante los aquí presentes, pues el Banco Santander continúa financiando a empresas fabricantes de armas. Entre su palmarés de inversiones se encuentran multinacionales como Finmeccanica -proporcionó armas al gobierno de Gadafi para que infringiese una cruenta represión contra su población-; General Dynamics -perpetrador de artefactos como el misil de largo alcance BGM-109 Tomahawk y abastecedor de armamento a Arabia Saudí, país donde se vulneran los derechos humanos- o Honeywell International -dedicada al mantenimiento de armas como la Trident II,un misil con capacidad de cabeza termonuclear-. Asimismo, el Banco Santander ha dado apoyo económico a las empresas españolas Indra -productora de tecnologías para el Eurofighter, las fragatas F-100 y los helicópteros Tigre- y MAXAM -fabricante de explosivos, minas, municiones, bombas de fragmentación y carcasas a través de sus filiales FAEX y EXPAL-.

Sr. Botín, aún no ha rendido cuentas sobre estas inversiones, ¿qué ha ocurrido con esos 1.323 millones de euros en créditos y bonos concedidos a empresas de armamento? ¿Sigue usted dando apoyo económico a estas perniciosas actividades?

El Santander ha financiado desde 2009 a Boeing, que durante el pasado año recibió 3,06 millones de euros de su banco en forma de bonos y pagarés. Boeing es el segundo mayor fabricante del mundo de aviones -tanto cazas como bombarderos, o el avión F-18 del Ejército del Aire- y equipos aeroespaciales. Además diseña y fabrica sistemas electrónicos y de defensa, así como misiles y helicópteros militares. De hecho, esta empresa es artífice del AH-64, el principal helicóptero de ataque del ejército estadounidense y también el de otros estados en conflicto armado a los que fue exportado, como Israel.

Sr. Presidente, ¿sabe usted que el AH-64 ha causado numerosas muertes en la invasión estadounidense de Panamá y las guerras del Golfo, Kosovo, Afganistán e Irak? ¿Es consciente de que el ejército israelí ha utilizado helicópteros de este modelo para realizar destructivos y mortíferos ataques en Líbano y la Franja de Gaza?

Es evidente que para usted, Sr. Botín, el lucro no conoce la ética, pues ha financiado tanto a General Dynamics -abastecedor de armas de Arabia Saudí- como a Boeing -cuyos helicópteros son comprados por Israel- sin importarle lo más mínimo las vidas que se cobra, en este caso, el conflicto árabe-israelí.

Sr. Presidente, miembros del Consejo de administración, señores y señoras accionistas, desde que en 2008 comenzamos a denunciar las inversiones del Banco Santander en armas, hemos identificado hasta 1.724 millones de euros que su banco ha destinado al inmoral negocio de las armas, un dinero manchado de sangre sobre el que el usted sigue sin dar explicaciones.

Sres. y sras. accionistas, el Banco Santander es una de las entidades con mayor capital, beneficios y éxito comercial, pero también es el segundo banco de España que más invierte en empresas relacionadas con armamento controvertido. ¿Están de acuerdo en que su banco haya invertido casi dos mil millones de euros en el negocio armamentístico?

Bien, Sr. Botín, ahora le facilitaré el trabajo y le recordaré la respuesta que nos tiene que dar, ya que es la que nos acostumbra a dar: “lo que hacemos refleja los tratados y convenciones internacionales”, “tenemos firmados los principios de inversión responsable de Naciones Unidas para fondos de inversión”, “ninguna de las empresas que han citado fabrica minas antipersona, bombas de racimo, armas nucleares, químicas o biológicas”…“por tanto, los accionistas pueden estar muy tranquilos”.

Usted dirá que no financia armas prohibidas, lo cual no es un gran logro. ¿Pero podría darnos hoy alguna respuesta sobre las inversiones en armamento de las que le acabo de hablar? No nos valen más evasivas, Sr. Botín, queremos respuestas. Díganos, ¿qué parte de su beneficio proviene del negocio de las armas?

Sr. Emilio Botín, la sociedad civil y los accionistas a quienes representamos exigimos que abandone de inmediato toda actividad que le reporte beneficios a costa del armamentismo y de los conflictos armados en los que cada año pierden la vida miles de personas.

Gracias por su atención.