Video resumen de la intervención en la Junta de Accionistas de Bankia 2020

 

Participan en este vídeo:

Edgard Vega - Miembro del Centre d'Estudis per la Pau Josep Manuel Delàs.

Esther Paulo - Directora de la Fundació Novessendes.

Marie Faye - Presidenta de Diomcoop,cooperativa que busca alternativas dignas a personas vulnerables en situación irregular.

 

Buenos días señores y señoras accionistas, miembros del consejo de administración, señor presidente.

Mi nombre es Edgard David Vega y les hablo como miembro de la Campaña Banca Armada, promovida por el Centre Delàs d'Estudis per la Pau, SETEM, Justícia i Pau, l'Observatori del Deute en la Globalització, FETS, Alternativa Antimilitarista-Moviment d’Objecció de Consciència, Col·lectiu RETS y la Fundació Novessendes.

Por cuarto año consecutivo, queremos alzar la voz para denunciar las políticas de inversión y financiación que vienen desarrollando en empresas de armas durante los últimos años. Según los datos que hemos podido obtener, ustedes continúan invirtiendo o concediendo créditos a una serie de empresas vinculadas con el negocio de la guerra, la militarización y securitización de las fronteras y nuestras sociedades.

Hemos podido confirmar que durante el período 2014-2019, su relación con la industria armamentista se ha materializado mediante una suma total de inversiones y financiación que ha ascendido a más de 85 millones de euros.

Concretamente, otorgaron 55 millones de euros en créditos a la empresa MAXAM en 2014, este hecho ya lo denunciamos en los años anteriores que hemos venido a esta junta, pero queremos recordarlo dado que MAXAM, es una de las empresas de explosivos militares más grandes del mundo. Fabrica y exporta todo tipo de explosivos civiles y militares: municiones de mortero, de calibre medio, de artillería y de armas ligeras; granadas subacuáticas; y bombas lapa, entre otros.

Por otro lado, financió con casi 30 millones de euros a INDRA, empresa que dedica alrededor del 27% de su producción a desarrollar electrónica militar, simuladores de vuelo y sistemas de tiro y de defensa electrónica.

Para nosotras, el caso de Indra es un tanto especial, porque consigue grandes contratos públicos, que consumen ingentes cantidades de los presupuestos estatales y europeos. Estos fondos podrían dedicarse a otras cuestiones más necesarias como son la sanidad o la educación. En lugar de ello, Indra consigue postularse como un actor de referencia en esta industria del desarrollo de la guerra. Prueba de ello es su actual designación por parte del Gobierno español como coordinadora nacional industrial en el programa europeo de Defensa FCAS (Future Combat Air System), el mayor programa conjunto europeo de defensa hasta el momento o, tal como preferimos llamarlo nosotras, de economía de guerra. INDRA también ha firmado recientemente contratos para el Suministro de Sistemas de Defensa Electrónica además de los Sistemas IFF CIT-25D para el Programa de las Corbetas Avante 2200 para Arabia Saudí, actual contendiente en la guerra del Yemen y que tiene una monarquía propensa a vulnerar los derechos humanos y, dicho sea de paso, muy amiga de la nuestra.

Pero seguimos manteniendo que el caso de INDRA es especial porque también se lucra con la gestión de las políticas de control fronterizo que vulneran los derechos fundamentales de las personas refugiadas que huyen de territorios en conflicto como el Yemen; o que simplemente se ven obligadas a migrar porque no pueden vivir en sus países de origen por culpa del sistema económico que ustedes alimentan. Nadie debería tener que migrar y nadie debería ser nunca considerado “ilegal” ni verse sometido a esa realidad tan lamentable que la Unión Europea sostiene gracias a empresas como Indra en sus fronteras.

Sr. Presidente y miembros del Consejo de Administración, en su Política de Financiación de Sectores controvertidos figuran dos compromisos al respecto. El primero:

  • “No se financiarán operaciones cuyo objetivo sean empresas con vinculación demostrada en la fabricación, distribución o comercialización de armas controvertidas”. Pero señor Goirigolzarri, ¿qué arma no es controvertida? ¿Qué arma es garante de paz?

El segundo:

  • “No se financiarán operaciones de empresas de armamento cuyo país de nacionalidad o residencia mantenga conflictos armados o figure en la relación de países sometidos a embargos”. Pero señor Goirigolzarri, ¿qué hay de las empresas nacionales españolas como INDRA y MAXAM que se lucran del negocio de la guerra y de la militarización en las fronteras? ¿Está dispuesto a comprometerse a no financiar más sus proyectos?

Tienen ustedes en sus manos esas decisiones. Sin la financiación de instituciones financieras como Bankia, el 75% de las armas no se podrían fabricar.

Desde la campaña Banca Armada, en nombre de todas las personas accionistas críticas con sus políticas de financiación de la industria de la guerra y en nombre de todas las personas migradas, queremos pedir a Bankia que deje de invertir y financiar este tipo de empresas.

Muchas gracias por escucharnos, esperamos que esta denuncia remueva algo sus conciencias y dejen de pensar únicamente en sus dividendos.

 

portada bankia

Video resumen de la intervención en la Junta de Accionistas del Banco Sabadell 2020

Participan en el vídeo:

Toni Tatay - miembro de Justicia y Pau Alicante

Koldobi Velasco - miembro de AA-MOC

Susi Snyder - lidera el proyecto PAX No Nukes y también coordina la investigación y la campaña Don't bank donde the Bomb.

 

Buenos días señores y señoras accionistas, miembros del Consejo de Administración, señor Presidente.
 
Mi nombre es Antoni Tatay Nieto y los hablo como miembro de la Campaña Banca Armada, promovida por el Centro Delàs de Estudios por la Pau, SETEM, Justicia y Pau, el Observatorio de la Deuda en la Globalización, FETS, Alternativa Antimilitarista-Movimiento de Objeción de Conciencia, Col·lectiu RETS y la Fundación Novessendes.
 

Los hablo en representación de un total de  acciones que nos han delegado, un año más,  accionistas para denunciar hoy, en esta junta las inversiones en empresas de la industria del armamento que continúa realizando el Banco Sabadell.

El informe Shorting our security: Financing the companies that make nuclear weapons, publicado el pasado junio por PAX, Profundo y ICAN revela cómo han continuado ustedes dando su apoyo financiero a AECOM y han empezado a financiar a General Dynamics.

Esta última empresa, señoras y señores accionistas, cerró el pasado més de diciembre el contrato de construcción naval militar más grande de la historia, un acuerdo de 22 billones de dólares para nueve nuevos submarinos nucleares.

La adjudicación, emitida a la compañía filial General Dynamics Electric Boat, es para un quinto lote de submarinos de ataque rápido, con entregas programadas entre el 2025 y el 2029. La Marina de los E.E.U.U ya cuenta con 18 de estos submarinos de clase Virginia pero quiere llegar a disponer de 40 en su flota. Las declaraciones de uno de sus directivos, el señor Kevin M. Graney, presidente de Electric Boat Division recogen estas palaras:

"Este contrato permite que nuestro equipo de construcción naval, nuestros proveedores y nuestros empleados planifiquen con anterioridad de forma que podamos seguir librando submarinos de calidad, sigilo y letalitat inigualables"

Pero no solo se ha decidido invertir en esta nefasta empresa, también se ha aumentado la financiación en una otro industria de la guerra, como AECOM. Este hecho ya lo denunciamos el año pasado pero lejos de escuchar su accionariado y las denuncias de esta campaña, se ha casi triplicado su apoyo financiero esta empresa financiando solo entre 2017 y 2019 una suma total de más de 65 millones de euros.

Aecom trabaja en el Laboratorio Nacional Lawrence Livermore, donde participa en la investigación, diseño, desarrollo y producción de armas nucleares, incluyendo el programa de extensión de vida de las bombas nucleares B-61 y de la ojiva nuclear W80-1 para misiles de crucero lanzados desde el aire.

También queremos destacar una menor, pero también moralmente muy reprobable inversión en acciones de la empresa Raytheon. Una empresa estadounidense, dedicada exclusivamente al ámbito militar, sobre todo a la fabricación de misiles y sus sistemas de control, que se enorgullece de haber fabricado armamento que se ha utilizado durante el siglo XX en toda una serie de conflictos armados conocidos por todos ustedes desde la Segunda Guerra Mundial hasta las Guerras del Golf pasando por Vietnam.

Por desgracia, todavía  hay decenas de conflictos armados abiertos en el mundo. ¿Creen ustedes que es ético financiar a estas industrias?

¿Que piensan de que sus inversiones suben estar involucradas en todos ellos?

¿Dejarán algún día de financiar el desarrollo, la construcción y el mantenimiento nuclear de los arsenales nucleares capaces de destruir la vida a la tierra?

En su respuesta a nuestras intervenciones de las últimas juntas de accionistas, siempre contendida que el banco Sabadell ha aprobado una política restrictiva en relación a sus inversiones en el sector armamentístico y que mitjaçant el Comité de ética y Comité de riesgos se valoraban estas inversiones teniendo en cuenta las directrices marcadas por los organismos de defensa dentro de nuestro ámbito (ONU, OSCE, UE), considerando que estas inversiones son necesarias para la defensa de las democracias.

Pues bien, es de público conocimiento que parte de las armas que ustedes financian han sido utilizadas en conflictos como la guerra del Yemen y han causado la muerte de civiles inocentes, muchos de ellos niños y niñas sin ninguna culpa de nada. Esta guerra está liderada por Arabia Saudí, que aunque tiene mucha solvencia, no es precisamente ejemplo de democracia.

Sus Comités de ética y riesgo, podrían evaluar qué parte de responsabilidad tiene Banco Sabadell en ese conflicto que el mercado de armas alimenta.

¿De verdad los merece la pena?

Apelamos a la conciencia de los miembros del Consejo del Banco Sabadell, la mismo que los ha llevado a revisar “escrupulosamente” este tipo de inversiones como nos dice en su respuesta a nuestras últimas intervenciones, para que definitivamente ruegan la decisión firme de abandonar las inversiones en empresas del sector del armamento.

Gracias para escucharnos pero no queremos a solas que nos escuchen volemos que cambien sus políticas de inversión y financiación. Es hora de dejar de invertir y sacar reditos de este negocio de la guerra.

Intervención 2 Junta Accionistas BBVA (13 marzo 2020 Bilbao)

 

Buenas tardes Sr. Presidente, miembros del Consejo de Administración, señoras y señores accionistas.

Soy Gemma Amorós y hablo como miembro de la campaña Banca Armada, promovida por el Centre Delàs d’Estudis per la Pau, SETEM, Justicia i Pau, l’Observatori del Deute en la Globalització, FETS, Alternativa Antimilitarista MOC, Colectiu RETS y la Fundació Novessendes.

Les hablo en representación de 26 accionistas críticos con su política de inversiones, que un año más, nos han delegado un total de 386.852 acciones para alzar nuestra voz hoy en esta junta y denunciar así las inversiones en empresas de armamento que siguen realizando ustedes en nombre de esta institución financiera.

Sr. Carlos Torres, el BBVA que ahora usted preside, tiene, un año más, el nefasto honor de ocupar el primer puesto entre los bancos españoles en lo que refiere a financiación de la industria de la guerra. 4.450 millones de euros destinados a crear sufrimiento, prolongar conflictos y provocar muertes. Repito, 4.450 millones de euros.

Pero no queremos quedarnos solamente con las cifras, Sr. Torres, porque ustedes ya las saben muy bien. Permítanos que insistamos en recordarles su política de inversiones en materia de defensa, que dice textualmente que el BBVA:

No mantendrá relación financiera alguna con empresas que venden armamento a países o grupos sujetos al embargo de armas de la Unión Europea, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y Naciones Unidas”.

Pues bien, siento informarles que la Unión Europea tiene documentados al menos siete casos de envíos de material bélico fabricado en España a zonas en conflicto, y uno de ellos tiene como escenario la República Centroafricana y como protagonista la empresa española MAXAM, que ustedes financian.

En el informe realizado en 2015 por Conflict Armament Research hay evidencias gráficas, fotos, que demuestran un hallazgo de municiones de pequeño calibre, inferiores a 20 mm, en septiembre de 2014, cuando el conflicto y el embargo en República Centroafricana seguían vigentes. Esos hallazgos se produjeron en dependencias de la base militar de M'Poko, a 7 kilómetros de la capital, Bangui, donde se encuentra el aeropuerto internacional, y proceden de dos fabricantes españoles: Nobel Sport España y Maxam Outdoors S.A. En el informe consta que Maxam suministró las municiones a un usuario que aparece como desconocido, pero no ha sido posible determinar la ruta desde este usuario hasta los civiles armados y las milicias anti-balaka, destinatarios finales de la munición.

Sr. Torres, usted sabe que no es el único caso en el que se encuentra municiones de Maxam en zonas en conflicto, tras lo sucedido con Maxam Anadolu. ¿es el BBVA consciente de que está financiando una holding empresarial que hace exportaciones a países en conflicto y con embargo de armas?¿Piensan seguir ofreciéndoles su apoyo financiero?¿Qué explicación puede ofrecernos para justificar una inversión de este tipo por parte del banco que preside?¿No le da vergüenza tener una política de inversiones en materia de defensa e incumplirla de forma tan flagrante?

A parte de Maxam, ustedes también financian, con el dinero de los inversores, otras empresas dedicadas a la fabricación de armamento. Y nos gustaría recodárselo. Sólo en el período 2014-2018 financió a Aecom, 468 millones, Boeing, 301 millones, Airbus Group 294 millones, Honeywell International, 263 millones, Jacobs enginyering 148 millones, Leonardo 104 millones, Navantia 80 millones... entre otras.

Sras. y Sres. accionistas, es su dinero el que se está invirtiendo en la fabricación de armamento.

Sr. Presidente y miembros del Consejo de Administración, cada vez hay más accionistas y clientes de su banco que se oponen a su política de inversiones, que no quieren tener en sus conciencias el peso de la guerra y de la muerte. Así que le instamos a usted y al Consejo de Administración aquí presentes, a que realicen un ejercicio de responsabilidad y finalicen su relación con las compañías que fabrican armas. De lo contrario, des de la campaña Banca Armada, y gracias al apoyo de cada vez más de sus accionistas, no nos cansaremos en venir y preguntarle hasta cuando, Sr. Torres, hasta cuándo seguirán siendo cómplices del negocio de la guerra.

Intervención 1 Junta Accionistas BBVA (13 marzo 2020 Bilbao)

 

 

 

Buenas tardes Sr. Presidente, miembros del Consejo de Administración, señoras y señores accionistas.

Soy Eduardo Aragón y hablo como miembro de la campaña Banca Armada, promovida por el Centre Delàs d’Estudis per la Pau, SETEM, Justicia i Pau, l’Observatori del Deute en la Globalització, FETS, Alternativa Antilmilitarista MOC, Col·lectiu RETS y la Fundació Novessendes.

Les hablo en representación de 26 accionistas críticos con su política de inversiones, que un año más, nos han delegado un total de 386.852 acciones para alzar nuestra voz hoy en esta junta y denunciar así las inversiones en empresas de armamento que siguen realizando ustedes en nombre de esta institución financiera.

Queremos aprovechar esta intervención para hablar sobre su propia política de inversiones en materia de defensa, que se vanagloria de seguir un buen criterio de ISR. Leo textualmente su documento:

Normas de actuación en materia de defensa

Exclusión que se aplica a todas las unidades y filiales del Grupo BBVA, incluidas las entidades gestoras. Para su aplicación, utilizamos listas de compañías y países elaboradas y actualizadas periódicamente por un asesor experto independiente.

-No invertirá ni ofrecerá servicios financieros a empresas relacionadas con armas que se consideran controvertidas: minas antipersonas, armas biológicas, armas químicas, armas de racimo y armas nucleares.”

Sin embargo, señores y señoras accionistas, si se leen con atención estas normas, se dice que, “la propiedad, producción, proliferación y uso de armas nucleares están estrictamente regulados y supervisados a través del TNP (Tratado de No Proliferación). Como parte de este tratado, se acepta que China, Francia, Rusia, el Reino Unido y Estados Unidos produzcan y estén en posesión de armas nucleares.”

Lo que no contempla esta norma de seguridad es que las demandas de la comunidad internacional en materia de armamento nuclear han cambiado. Estas demandas son ya hechos para las decenas de países que han firmado y ratificado ya el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares, que sí que pretende eliminar la amenaza del arsenal nuclear. Este Tratado se abrió a firma en la sede las Naciones Unidas, el 20 de septiembre de 2017. Una vez que 50 países lo hayan ratificado o se hayan adherido a él, entrará en vigor. Será probablemente, y solo si eso ocurre, el momento en el que BBVA deje de financiar a la industria nuclear gracias al buen juicio legal de su asesor experto independiente.

Señoras y señores del consejo de administración, las armas nucleares son siempre extremadamente peligrosas y nocivas para la vida en la tierra las produzca quién las produzca, las posea quién las posea o las regule el Tratado que las regule. ¿Se imaginan las consecuencias de la magnitud de un accidente con este tipo de arsenales? Las mascarillas que estamos viendo estos días por las calles no nos protegerán.

Shorting our security: Financing the companies that make nuclear weapons, publicado en junio de 2019 por PAX, Profundo y ICAN, dice que el BBVA ha invertido recientemente 2,528.2 millones de dólares en General Dynamics.

 

Sr. Carlos Torres, esta empresa de armamento tiene una serie de contratos relacionados con componentes clave para el mísil nuclear Trident II que comparten el Reino Unido y Estados Unidos. El contrato inicial de 28,2 millones adjudicado en 2015 ha sido modificado repetidamente entre 2017 y 2018 para llegar hasta una cifra de 155,6 millones.

Además, su filial, General Dynamics Electric Boat, recibió un contrato por el valor de 43,4 millones de euros en septiembre de 2017 para la integración del kit de Sistema de Apoyo Estratégico de Armas del Reino Unido en la balística de sus submarinos de misiles nucleares. En 2018 este contrato fue modificado significativamente, hasta alcanzar la cifra de 414 millones euros. Además de a General Dynamics su banco también ha financiado a otras empresas involucradas en la fabricación de armamento nuclear como Aecom, Airbus Group, Boeing o Honeywell International.

Sr. Torres y miembros del Consejo de Administración, tienen ustedes en sus manos la decisión de dejar de lucrarse con la decisión de financiar a estas empresas.

Sres. y Sras. accionistas, es su dinero el que se está invirtiendo en la fabricación de armas nucleares, las más devastadoras en cuanto a impacto medioambiental, material y humano que se hayan fabricado jamás. Pueden cargar este hecho sobre sus consciencias, o pueden exigirle al su banco que deje de hacerlo. Ustedes deciden.

Llamamiento: Necesitamos tus acciones para participar en las Juntas de Accionistas de las grandes entidades financieras

Este es un mensaje especialmente dirigido a las personas accionistas críticas de alguno de los grandes bancos convencionales del estado español: BBVA, Banco Santander, CaixaBank, Banco Sabadell y Bankia. Un año más, las entidades involucradas en la campaña Banca Armada participaremos en las juntas generales de accionistas de estas cinco entidades para denunciar sus políticas de inversiones en empresas de armamento. Para ello, necesitamos que personas con acciones de estos bancos, pero críticas con sus prácticas nos cedan estas acciones para que podamos hablar en su nombre y explicar ante toda su colaboración con el negocio de la guerra.

Además, también queremos conseguir participar por primera vez en una las juntas de una de las grandes aseguradoras, Mútua Madrileña.


¿QUÉ QUEREMOS CONSEGUIR?

Nuestro objetivo es explicar ante los accionistas de la entidad financiera y los medios de comunicación algunas de las consecuencias que implican sus inversiones en la industria de armamento y contribuir a la concienciación de toda la sociedad.

 

¿CUANDO?

Las juntas de accionistas tendrán lugar durante los próximos meses de marzo y mayo.

  • BBVA: 13 de Marzo
  • Banc Sabadell: 26 de Marzo
  • Bankia: 27 de Marzo
  • Caixabank: 3 de Abril
  • Banco Santander: 3 de Abril
  • Mutua Madrileña: Por confirmar

CÓMO COLABORAR:

  • Si como accionista de una de estas entidades no apruebas su política de inversiones en la industria armamentística, puede cedernos tus acciones porque intervengamos también en tu nombre.
  • Para cedernos tu voto, nos tiene que enviar la delegación de voto original firmada 10 días antes de la junta de accionistas de tu banco como fecha límite.
  • El tarjetón de delegación de voto firmado nos deberás enviar sin llenar el nombre de la persona que asistirá, ya que aún tenemos que confirmar los miembros de la campaña Banca armada que estarán presentes en cada una de las juntas de accionistas.
  • Enviar por correo postal a la siguiente dirección:

c / Erasme de Janer, 8, despatcho 9, 08001, Barcelona

  • Excepción para los accionistas de Bankia: debe adjuntarse con la delegación de voto la copia de tu DNI o enviarnos el DNI escaneado por correo electónico a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
  • Excepción para los accionistas de Caixabank: tienes que contactarnos por correo electrónico (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.) para que te confirmemos el nombre de la persona que representará tu voto, y luego llevar tu delegación de voto llenada y firmada en cualquier sucursal de Caixabank o hacer el trámite online, como máximo 3 días antes de la junta de accionistas. 

 

acciones2019